Ciudad de México; 26 de noviembre de 2025. El director general de la Conagua, Efraín Morales, aseguró que quienes se oponen a la nueva iniciativa de reforma en materia de agua defienden privilegios que les han permitido acumular grandes concesiones, concentrando enormes volúmenes de agua y obstaculizando el acceso al recurso de poblaciones vulnerables. 

Morales declaró que estos grupos han utilizado su influencia política y económica para mantener un control desmedido sobre el agua, incluso cuando no la usan para fines agrícolas y la desvían hacia desarrollos industriales, campos de golf o zonas habitacionales, lo que ha generado un uso especulativo del recurso. 

La reforma propuesta pretende terminar con la transmisión libre de concesiones entre particulares, lo que implicaría que la autoridad —es decir, el Estado— recupere la rectoría absoluta sobre la gestión del agua, cerrando espacios al mercado negro y al acaparamiento. 

Como parte de estos cambios, se plantea implementar un registro público de concesiones que transparentará quiénes poseen los derechos sobre agua, cuánto volumen les corresponde y el uso real que le dan, con lo que se busca garantizar que el agua cumpla su función social y no lucrativa. 

Durante su intervención, Morales sostuvo que esta reordenación beneficiará a pequeños y medianos productores, comunidades rurales e indígenas que históricamente han carecido de acceso suficiente al agua, pues permitirá redistribuir el recurso de forma equitativa. 

El funcionario aseguró que la reforma también contempla sanciones severas contra los usos indebidos del agua, incluyendo extinción de dominio en casos de acaparamiento, venta ilegal o cambio no autorizado de concesiones. 

En ese marco, subrayó que la oposición a estos cambios no obedece a una defensa legítima del campo, sino a intereses que se han lucrado con el control del agua durante décadas, por lo que llamó a las autoridades y a la sociedad a respaldar la reforma que asegura el agua como un derecho humano y un bien nacional.