Ciudad de México, México; 13 de diciembre de 2025. El economista Ricardo Gómez-Carrera afirmó que los aumentos al salario mínimo general y los programas sociales de bienestar han contribuido a reducir la desigualdad en México durante la última década, aunque el país sigue entre los más desiguales del mundo, y resaltó el papel de estas políticas al participar en el Informe Mundial sobre la Desigualdad 2026.

Gómez-Carrera señaló que los programas de transferencia como las becas Benito Juárez y otros apoyos en servicios públicos como salud y educación han sido factores importantes para atenuar las brechas de ingreso en la población mexicana, integrándose con esfuerzos fiscales y redistributivos. 

El investigador explicó que parte del impacto proviene de políticas de predistribución, como los incrementos al salario mínimo y los derechos laborales, que actúan antes de que se perciba el ingreso, logrando que los trabajador as obtengan una mayor remuneración real. 

Recordó que datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) confirmaron que entre 2018 y 2024 salieron de la pobreza 13.4 millones de mexicanos, y que el poder adquisitivo ha aumentado más de 150 por ciento entre el anterior y el actual sexenio, en parte por las alzas del salario mínimo. 

Aun con esos avances, el economista destacó que México aún enfrenta retos estructurales, por lo que insistió en la importancia de mayores recursos para educación y salud, sectores que pueden generar oportunidades y mejorar la calidad de vida a largo plazo. 

Gómez-Carrera también abordó el tema de la fiscalidad, señalando que una ampliación de la base gravable y la contribución proporcional de los más ricos podrían generar recursos adicionales para fortalecer la inversión pública en áreas clave que favorezcan la igualdad. 

El especialista subrayó que, aunque las políticas de redistribución han mostrado resultados positivos, aún existe un amplio margen para reducir la desigualdad si se amplían y consolidan las estrategias en ámbitos sociales y económicos que beneficien a las generaciones actuales y futuras. 

La discusión sobre la desigualdad en México continúa siendo un tema central en foros económicos y políticos, en un contexto donde la implementación de medidas integrales podría influir en la estructura productiva y en las condiciones de vida de millones de mexicanos.