Ciudad de México; 08 de diciembre de 2025. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que la Cuarta Transformación (4T) representa un modelo de gobierno distinto en lo económico, político y ético, con un estilo de dirigir el país basado en justicia social, austeridad y proximidad con la gente. 

En un acto masivo realizado en el Zócalo de la Ciudad de México, en el marco del séptimo aniversario de la 4T, Sheinbaum destacó los logros en materia de ingresos y empleo, apuntando al incremento del salario mínimo, la creación de empleos formales y la atracción de inversión extranjera como pilares del cumplimiento del compromiso social.

La mandataria enfatizó que bajo este modelo ya no gobierna una élite privilegiada, sino un Estado al servicio de la mayoría, con recursos públicos orientados a erradicar la desigualdad y garantizar derechos fundamentales como salud, vivienda y bienestar para quienes más lo necesitan. 

Sheinbaum manifestó que la transformación apuesta por una gobernabilidad honesta, transparente y alejada del privilegio, rechazando las prácticas del pasado de condonación de impuestos o favoritismos, y acusó a quienes promueven “campañas sucias” de intentar desprestigiar el proyecto. 

Subrayó que los principios que guían la 4T no son sólo económicos, sino también culturales y sociales: justicia social, dignidad, soberanía nacional y solidaridad intergeneracional. Añadió que estos valores deben permear todas las decisiones del gobierno, desde el presupuesto hasta las políticas públicas. 

La presidenta aseguró que los resultados ya son visibles: reducción de la pobreza, disminución de desigualdades y un fortalecimiento de la economía nacional —argumentos que, según ella, prueban que el modelo es viable y distinto a los esquemas anteriores.

Reconoció que hay resistencias, críticas e incluso desinformación sobre lo que representa la transformación, pero defendió que la 4T mantiene su legitimidad porque, dijo, “está en el corazón del pueblo”: remarcó que su gobierno enfrenta adversarios políticos que desean restaurar privilegios, pero su administración está construida desde la base social. 

Finalmente, Sheinbaum llamó a consolidar la 4T como un proyecto de largo plazo, con participación ciudadana, valores éticos y persistencia en la búsqueda del bienestar colectivo, convencida de que este modelo marcará el rumbo del futuro de México.