Ciudad de México; 24 de enero de 2026. La Presidencia de la República afirmó que el envío de petróleo a Cuba es una decisión soberana del Estado mexicano, enmarcada en una política histórica de solidaridad con el pueblo cubano y en los principios constitucionales de la política exterior del país, ante versiones sobre una posible revisión de estos suministros por presiones externas.
Luego de que se diera a conocer que el gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, analiza endurecer medidas contra Cuba, incluida la posibilidad de un bloqueo total a las importaciones de crudo, la Presidencia respondió que México “ha sido solidario con el pueblo de Cuba siempre” y subrayó que tanto el envío de petróleo como los acuerdos para el pago de servicios médicos cubanos son decisiones que competen exclusivamente al país.
Las declaraciones surgieron en medio del temor dentro del gobierno mexicano de enfrentar represalias comerciales o diplomáticas por mantener estos envíos, los cuales se han vuelto cruciales para la isla caribeña tras la suspensión del suministro de petróleo venezolano. Fuentes citadas por agencias internacionales señalaron que México se ha convertido en uno de los principales proveedores de crudo para Cuba en el actual contexto de escasez energética.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado públicamente que los envíos se realizan bajo contratos vigentes y se consideran ayuda internacional, además de estar alineados con los principios de soberanía, no intervención y autodeterminación de los pueblos. La postura oficial sostiene que esta política no afecta la relación bilateral con Estados Unidos y responde a una tradición diplomática que ha prevalecido durante distintos gobiernos.